Solo desde la más absoluta soberbia puede llegar el tripartito PSC – ERC – CUP a Sant Cugat con su llamada política de izquierdas y dedicarse a gobernar en la línea monarca absoluto.

Con despotismo, así es como nos ha tratado la alcaldesa Ingla al pensar que hay que construir edificios de 11 plantas rompiendo la ética y la estética de la ciudad comenzando por el área más cercana a Torrenegra…

Pero ahí no acaba la broma pesada. En el barrio con menos equipamientos de la ciudad, Sant Francesc, el suelo público que sale de la operación urbanística se dedicará a cochera del ayuntamiento. Ni un CAP o consultorio, ni una piscina pública con zona verde. Nada. Una mole de edificación de casi 9.000 metros que no revierte en mejorar la vida de nadie.

Esta es la izquierda. La ley del embudo aplicada por un equipo gestor que no valora lo que ya es Sant Cugat: una ciudad residencial orgullosa de sus casas de baja altura que respeta el enclave donde se encuentra porque es un privilegio.

¡Ay la sectaria izquierda! se saca de la manga una operación de espaldas a los ciudadanos en la que solo ganan las multinacionales. ¿El envoltorio para el vecino? Vivienda social. Pero ni esto es cierto. La mayoría de metros cuadrados del recinto benefician a la superficie comercial y  la posibilidad de edificar con una mejor gestión del área pudiendo superar con mucho las viviendas no se plantea. Y se puede: menos altura. Más vivienda. Solo hay que querer.

Hay muchas razones para eliminar el proyecto Ragull Centre como ha sido presentado y eso es lo que pedimos desde Ciudadanos Sant Cugat, pero tal vez la más poderosa sea la tomadura de pelo que supone a los habitantes de la ciudad. 

Un remate final: después de presumir de participación como un eje de sus políticas y dotarla con un presupuesto de más de un millón de euros, cuando llega algo importante, se diseña, gestiona y firma de espaldas a todos pero ¡se deja a los ciudadanos poner el nombre la placita del complejo en una última fase en un proceso participativo!. 

“Pueblo, al final algo podéis decidir: un nombrecito”. Dramático.

No sé lo que nos queda por ver en política pero percibo que lo que la gente está deseando es que no les tomemos por imbéciles.

Munia Fernández-Jordán (@muniafj), es concejal de Ciutadans en el Ayuntamiento de Sant Cugat