Hemos conocido por la prensa que el Ayuntamiento de Sant Cugat tiene prevista otra subida de impuestos. Pretende ampliar la zona verde a Coll Favà, Sant Francesc y Parc Central.

En los barrios de nueva construcción es normal que muchos edificios cuenten con parking, pero en otros, como es el caso del barrio de Sant Francesc, que no cuentan con esa alternativa, implicará que sus habitantes tengan que pagar 40 euros más al año en concepto de impuestos por aparcar en sus calles.

En el 2018 se inició la implantación del aparcamiento de pago en el centro de la ciudad y se puso como excusa los problemas de estacionamiento. Ahora la excusa parece que es un motivo medioambiental. Por lo visto la ampliación se debe a que quieren que se corresponda con la Zona de Bajas Emisiones.

La medida solo servirá para recaudar unos miles de euros más al año, una cantidad que no llegará siquiera para pagar al personal que vigila la zona verde/azul, y que además perjudicará a los trabajadores de fuera de nuestro municipio que vengan diariamente a trabajar al eje comercial afectado. 

El gobierno municipal de nuestra ciudad, formado por la alianza del PSC con los separatistas de ERC y la CUP, no tiene soluciones reales a los problemas y opta por subir los impuestos a la ciudadanía.

Además, elige cuidadosamente cuando hacerlo, como hemos visto con el arbitrario impuesto metropolitano a cuenta de la ampliación de la zona 1 de transporte. Se esperó, con nocturnidad y alevosía, a que se celebrasen las elecciones para comunicar a los ciudadanos la imposición de este impuesto tan discutible.

Ahora, se va a implantar la zona verde al inicio del mandato del actual consistorio porque piensan que no tenemos memoria.

No hay evidencias de peso que avalen que el aparcamiento de pago en los citados barrios de nuestra ciudad tenga algún efecto sobre la calidad de nuestro aire, ni que tenga un impacto lo suficientemente importante como para que sea una medida absolutamente necesaria, sino que solo tiene un evidente afán recaudatorio. El aparcamiento en estos barrios no es un problema ambiental, en todo caso lo será la cercana autopista o la proximidad con Barcelona o, como en estos últimos días, la presencia de polvo del Sáhara.

Lo que si es un problema para los vecinos de esta zona son las líneas de los carriles sin pintar, la falta de vigilancia policial que hace que nuestras calles sean inseguras debido a la velocidad con la que se circula por ellas, el estado del pavimento (por ejemplo; en la zona del Camí del Crist Treballador, que en algunos tramos parece una etapa del Dákar; o el interminable desastre de la rotonda del Chic y del Hipódromo).

Los ciudadanos de Sant Cugat estamos cansados de que la única alternativa a los problemas de la ciudad sea subir los impuestos. Tenemos una presión fiscal inasumible y unos problemas reales que no se abordan con profesionalidad. Los ciudadanos hemos de recordarlo cuando vayamos a votar.

Martí Pachamé és membre de l’agrupació de Ciutadans (Cs) Sant Cugat

sant.cugat@ciudadanos-cs.org